Desde 1998 los
antiguos vecinos de Escartín junto con sus descendientes y amigos se reúnen en
el pueblo el primer sábado de julio.
Escartín quedó deshabitado en el
año 1966, contaba con 18 casa abiertas más la abadía y la escuela. Todavía
se pueden contemplar edificios en pie, bordas y su iglesia (aunque realmente no aguantará
mucho más al paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas). Paseando por
sus calles, cerradas por las zarzas, observamos la
arquitectura tradicional con sus chamineras desafiando el paso del tiempo y el gran trabajo que sus habitantes hicieron durante siglos para
conservar caminos y campos de cultivo.
Los coches y las tiendas de campaña toman protagonismo este fin de semana. Mostrando una imagen de Escartín atípica
Es la decimosexta vez que se celebra este encuentro, sin duda una fecha señalada y de reencuentro para sus vecinos.
Para acceder a Escartín se puede ir a pie desde Bergua (1h 30m) o bien por pista desde Olivan. La
pista de 18 kilometros es solo apta para todo-terreno y aún así entraña zonas
de peligro por su mal estado.
Muchos de los vecinos suben ya la noche del viernes y montan
sus tiendas de campaña, otros lo hacen el sábado por la mañana.
Por un día Escartín se vuelve a llenar de vida
Aunque suene a broma el sábado por la mañana tuvimos que hacer cola para llegar a Escartín. Algunos ganaderos aprovecharon que subían a la fiesta para subir las vacas,por lo que el camino estuvo de lo más transitado ese día.
Camino de
Escartín
Sobre las 13 horas se realizó una misa (que todavía se hace dentro de la iglesia aunque ya entraña un gran peligro) dedicada a los difuntos del lugar, recordando a cada una de las casas y
poniendo su nombre en una cartulina doblada que simula un tejado.
Posteriormente se realiza una comida en la que cada uno
lleva su comida y que da paso a numerosos
relatos, recuerdos y vivencias que se amenizan con cantos y música.
Sin duda un día especial para sus vecinos y descendientes.
Cincuenta años después de
que los obligaran a marchar, algunos vecinos vuelven a pasear entre los escombros de sus casas.A finales de año Endesa comenzó con la reversión de parte de sus tierras y casas.
Dejaron sus casas en pie y sus terrenos cultivados, hoy han
pagado para volver a ser dueños de las ruinas de sus casas y de sus tierras
yermas.
El
Núcleo de Jánovas se asienta en la margen derecha del rio Ara en la confluencia
con el barranco Tenallas. Su origen se remonta al siglo XIII y se
organiza apoyado en el trazado de una cañada que bajaba de Campodarbe y tras
cruzar el Ara subía hacia la Solana o Montes de Fanlo.
En
el siglo XVI ya hay una veintena de casas y se reforma la iglesia. En el siglo
XIX se conforma el barrio bajo, es de esta época de la que datan muchas casas.
El
núcleo se componía de una plaza (Plaza de la Concepción) y cinco calles: San
Miguel, Del Pilar, San Sebastián, San Fabián, y San Roque.
En
el censo Municipal de 1950 – 1955 figuran 35 casas y 3 exteriores al núcleo.
Las casas que permanecían abiertas y los últimos dueños antes de la
expropiación son los siguientes:
CASA RUFAS. Antonio Palacio y Josefa Fuertes
CASA JALLE. Amaia Buisán y Bendicto Cajal
A la derecha Casa Jalle a la izquierda Casa Rufas
CASA SOLDADÉ: Lorenzo Pallas Güerri
CASA VICENTE: Aquilino Dueso y Bella Lacort
Primera a la derecha Casa Soldade a continuación Casa Vicente
CASA PIQUERO: Josefa Duaso y José Lacambra
CASA GARCÉS: Emilio Garcés y Francisca Castillo
Primera casa a la derecha Casa Piquero a continuación Casa Garcés.
CASA AGUSTÍN. Santiago Cambra y María Cambra
CASA MAESTRO: Valeriano Salomón y Josefa Fuertes
TIENDA MAESTRO: Valeriano Salomon. Edificio destinado a tienda del pueblo con almacen tienda en planta baja y habitación en la primera planta
A la derecha los restos del muro de Tienda Maestro, a la Izquierda Casa Maestro y al fondo Casa Agustín
CASA SASTRE: Joaquín Latorre y Visctorina Vialler
CASA MAZA: Luciano Lacort y Modesta Cazcarro
CASA PUYOLÉ: José Salomón y Encarnacion Oncins
En primer plano Casa Sastre, a continuación Casa Maza y al fondo Casa Puyolé
CASA CATALINA: Domingo Cambra
CASA PALLAS. Ramón Pallas y Patrocinio Noguero
CASA CORREOS: Antonio Buisán y María Pueyo
CASA FELIPE: Bienvenido Monclús y Ascención Pueyo
CASA VITURIAN: Máximo Felices y Carmen Larrosa
CASA CULLER: Dolores Frechín y Rosario Arsegot
CASA CARPINTERO: Luisa Arsegot Noguero.
CASA PABLO: Pablo Dueso y Natividad Castillo.
Casa Pablo disponía de una estancia en la planta baja que se utilizaba como
barbería del pueblo, Casa Carpintero disponía de un taller de
carpintería.
MESÓN FRECHÍN:Gregorio Garces y María Frechín
El total de casa que componían el pueblo eran: CASA RAMÓN
(Juan López y María fuertes) CASA PUYUELO: Ramón Nasarre y Máximo
Broto, CASA SARRATE (Severino Sierra y Josefina Lacort) CASA
MANUEL (Miguel Pera y Florentino Antín), CASA GIRAL( Ramón
Giral Y Carmen Román) CASA JOAQUINA ( Miguel Larrosa y
Resurrección Lacort) CASA PEDRO (Manuel Viñuales y Vicenta
Campo), CASA BENITA (Cecilia Marsilla y Benita Perez) CASA
FRANCHO ( José Riazuelo y Consuelo Mora), CASA CHAQUÍS
(Antonio Clmente y Raimunda Duaso) MESÓN LATRE (Manuel Buisán,
Simón Soro y Carmen Soro), CASA ARSEGOT (Ramón Lanao y Asunción Arsegot), CASA CASTERÁN: José Puértolas y Carmen Broto, CASA PEDRO MAZA (José Larrosa y Julia Ara), CASA CASTILLO (Asunción Román y Ramón Castillo), CASA MARITÉ (José Casterán y María Frechín)
La Iglesia de San Miguel data del siglo XVI y esta
construída sobre una ermita románica preexistente. Poseía una portada románica
que pertenecía a la ermita anterior y que fue trasladad a Fiscal. La campana se
traslado al pueblo de Guaso.
Tiene en su interior pinturas murales de tradición Bizantina.
Junto a la iglesia se encuentra la antigua abadía.
Jánovas contaba con un molino harinero que proporcionaba también
la distribución electrica desde la central al pueblo y al mesón de Frechín.
Historia de Jánovas contada por uno de sus protagonistas y
recogida por el NODO (mint 1:34)
Hasta aquí
la historia de Janovas, su pasado, sus casas y calles para el recuerdo...
pero Jánovas tiene un PRESENTE, por el que sus vecinos llevan luchando 40
años.
Jánovas
vive, comienza a ser una realidad su rehabilitación por
parte de sus vecinos (no se puede decir lo mismo de las administraciones a las
que compete) y la mejor prueba de ello es volver a ver fumiar la chaminera de la
escuela y casa del pueblo.
Sigue siendo
un camino dificil, con trabas a veces incomprensibles, pero que no rebla a sus
vecinos.
Jánovas vive, su recuperación es posible pero para ello la
administración tiene que cumplir con suparte y devolver la dignidad robada.
Algunos de sus vecinos han conseguido por fin volver a ser vecinos de
Jánovas y ahora son ellos los que escribirán su FUTURO.
NOTA: La mayoría de la información aquí recogida así como las fotos antiguas han sido extraidas del plan de ordenación urbana hecho publico por el ayuntamiento de Fiscal. Las fotos son autoría de Ricardo Agramunt Nasarre y pernecen a los años 60.